Adentro 2017 – RAMON SALINA y JULIETA BRENNA

RAMON SALINA

Ramón nació en Tucumán. A los 8 años inició sus primeros pasos en la danza folklórica en la escuela primaria de su pueblo. Junto con sus compañeros y sus primeros maestros, Daniel Lizárraga y Benito Contreras, formaron el primer Ballet Folklórico del pueblo de Leales en el año 1985.

A los 16 años obtuvo el título de Profesor Superior de Danzas Folklóricas Argentinas. Integró y dirigió varios ballets a nivel profesional obteniendo varios logros como director y bailarín. Fue consagrado como mejor pareja de Zamba Argentina en el Festival Nacional de la Zamba en Tucumán.

A los 20 años se consagró como el primer bailarín en Argentina en ganar tres veces en el Festival Mayor de Folklore de Sudamérica, Festival de COSQUIN, en la provincia de Córdoba. Fue ganador en tres rubros: Solista de Malambo, Pareja tradicional Zamba y Pareja Estilizada (Folklore y Tango). Hasta hoy, es el único bailarín en adquirir tres títulos en este certamen.

A los 21 años ganó el festival más importante de Malambo: Festival Nacional de Malambo de LABORDE, en el rubro Cuarteto de Malambo Norteño, representando a su provincia natal, Tucumán.
En el Festival del Bailecito fue seleccionado por los jurados del festival como Mejor Bailarín del certamen competitivo.
En el Festival de la Chacarera en la provincia de Santiago del Estero, resultó tres veces ganador como Mejor Pareja de Chacarera del certamen.

A los 25 años decidió mudarse a la ciudad de Buenos Aires para continuar con su сarrera profesional. Allí, Ramón integró diversas Compañías de Danza: TANGO MALAMBO, CHE MALAMBO, CASTADIVA, dirigida por la coreógrafa Mónica Fracchia, y TANGOKINESIS, dirigida por Ana María Stekelman. Participó como bailarín en la película EL MANTO DE MANILA, una producción española, y en la película argentina BELGRANO, bajo la dirección del director Juan José Campanella.
También trabajó junto a la cantante y actriz Alejandra Radano y el trío Los Primos Gabino en la obra DELIRIO GAUCHO.
Con estas compañías realizó presentaciones en Colombia, Brasil, Ecuador, Chile, Francia y Grecia.

JULIETA BRENNA

Julieta, Profesora de Filosofía, actualmente cursando el doctorado en Filosofía y Literatura Argentina, reparte su tiempo entre la academia y la danza. Su recorrido ha permitido complementar la búsqueda de la pareja no sólo desde el movimiento sino también desde el sentido, la esencia y el valor histórico de lo gauchesco y las costumbres argentinas. Todos estos elementos entran en juego a la hora de montar e interpretar determinadas danzas.

RAMON&JULIETA

rh2En el año 2010 conoce a Julieta Brenna en una milonga. Desde entonces comienzan a bailar juntos. Juntos formaron parte de los shows en algunas de las casas de Tango más importantes y reconocidas de Buenos Aires como pareja de Folklore y Tango. Participaron en diversos espectáculos en bares notables, festivales, teatros y centros culturales de Buenos Aires y el interior del país.

Periódicamente bailan en las milongas más reconocidas de Buenos Aires, en las que también dictan seminarios.

Realizaron sucesivas presentaciones en la Legislatura Porteña donde compartieron escenario con grandes exponentes de la música folklórica argentina como Juan Falú y Liliana Herrero. Formaron parte del espectáculo de Tango EVA, UN RECORRIDO, un proyecto auspiciado por el Museo Evita y la Secretaría de Cultura de la Nación, presentado en el Museo Evita y en el Festival Mayor de Folklore de Cosquín.

Actualmente Ramón y Julieta dictan clases y seminarios y ofrecen shows de Tango y Folklore argentino en distintas regiones del país y el extranjero.

“¿Qué es el folklore argentino para nosotros?

La palabra folklore encierra un conjunto de costumbres, músicas, bailes, tradiciones de un pueblo que se transmiten de generación en generación. Esto se aplica a lo que conocemos como folklore en cualquier país. En el caso argentino, nuestro folklore expresa la fusión de tradiciones de los pueblos originarios de nuestras tierras con las de otros pueblos: las de los primeros conquistadores españoles, de los esclavos provenientes de África, y de los inmigrantes de diversas nacionalidades europeas y de otras regiones americanas. Esa mezcla cultural dio como resultado nuevas expresiones que fueron arraigándose de manera particular en las diferentes regiones de la Argentina de acuerdo a los asentamientos de estos inmigrantes.

Cuando vemos hombres y mujeres de otros países interesados por aprender nuestras danzas, fascinados con nuestra música, pensamos que esa atracción podría quizás responder a una sensación de familiaridad, de resabios de tradiciones que les son familiares. Y esto puede deberse a que nuestro folklore se ha nutrido de tantas tradiciones que, probablemente, haya algo de lo que esos hombres y mujeres ven que está relacionado con las tradiciones de sus regiones.

Por todo esto es que nosotros consideramos que nuestro folklore expresa la diversidad cultural que nos atraviesa como nación. A su vez, sentimos que no se trata de algo cerrado e inmodificable sino todo lo contrario: se sigue nutriendo constantemente de otras expresiones artísticas con las que entra en contacto. En la música y en la danza esto se ve de manera clara cuando sus intérpretes incorporan nuevos elementos provenientes de otros ritmos o estilos para innovar en nuevas composiciones folklóricas. Por eso para nosotros bailar folklore no se trata sólo de reproducir movimientos o coreografías siempre de la misma manera sino más bien, a partir de ese conocimiento y del manejo de lo tradicional, explorar distintas alternativas dentro de lo que consideramos folklore para renovar su vitalidad, su representatividad. El folklore es expresión viva y por lo tanto expuesta, cambiante, moldeable a sus diversas interpretaciones e intérpretes.

Folklore es lo que somos y lo que seguiremos siendo siempre y cuando haya quienes quieran sostenerlo”.

¿Qué sentimos cuando bailamos folklore?

Lo más fácil sería decir que sentimos placer y mucho disfrute al bailar. Pero cuando bailamos nuestra música, sea tango u otras danzas populares argentinas (en realidad el tango también es una danza de nuestro folklore), sentimos además un gran compromiso, orgullo y felicidad de ser representantes de estas expresiones de nuestra cultura, abrazadas hoy por hoy por hombres y mujeres de todas partes del mundo”.